En mi estado fundamental, contemplo el mundo como un pentagrama vacío. La nada asusta e impresiona. La inspiración de la creación no siempre está de nuestro lado. Aquí, mi música y las cuatro melodías que la intuición me susurra.

28 noviembre, 2009

Mi nombre en la piedra


Creo que bajo ese pesado sombrero, sobresaliendo por entre los tirabuzones, se entrevé una mirada inquieta, mientras su cuerpo, escondido dentro de la negra levita, recela temerosamente. Quizás mi barba es el motivo de su desconfianza: renacida, honda, larga, muy poblada, como la de Jesús en todas sus pinturas. La semejanza es quizás el motivo del recelo, es la culpa que no duerme, de un pueblo perseguido que persigue, la conciencia de quien ha sido apaleado y apalea, es el miedo del judío errante, que camina y sigue, en busca de un mesías, que busca con desespero, salvo en su propia alma y casa.
.
No saben, sin embargo, que yo, hijo de romano y león, quemé la primera biblioteca, y que, siguiendo el ritual, he llevado mi evangelio hasta China y África, ¿y qué contarles de “Las Américas” y mi matanza?, siento la misma vergüenza profunda en mi sangre. Entonces les miro y me formulo, creo, la misma pregunta. Es simplemente la crónica de todas las esperas, todos los miedos, todas las esperanzas.
.
No saben, que aquí, mientras de noche paseo por las calles oscuras de Montreal, cubiertas de lluvia fina y hojas, de otoño que se deshace en el viento, no trato sino de escapar de imitaciones y rituales. No ando, sino al encuentro del saber.
.
No saben, que yo, en esta distancia nula e infinita entre mi paso y mi alma, estoy tan lejos de mi casa como ellos de la suya. No saben, en definitiva, que, hombres los dos, nuestro exilio es el mismo, luego, nuestra plegaria, la misma.
.

.

25 noviembre, 2009

y yo me pregunto...


Ok, aceptemos barco, como oceáno, y oceáno como lo no...¿escrito? Suponga que la senda empieza y que, estela, el mío es un gran espirítu, entonces, aunque, sí, eso mucho suponer es, ¿dice Eintein que cada día me encuentro de manera violenta opuesto a mi mente mediocre?

18 noviembre, 2009

Autoretrato


(dedicado a Elaine)

Suenan las campanas por una hoja que cae, llora, se desnuda ‘Central Park’, semilla del frío, New York, new yorker. Hibernar, dormir, viene la pausa del rojo en el vivo, muerto, blanco, New york, new yorker. Olvido y gris, viene el invierno, pero sigue tu ternura, vive, perdura, es, New york, new yorker, tu esencia, tus raíces, múltiples, quietas, siempre origen, siempre igual, siempre diferente, New york, new yorker, tú eres, ‘sólo’, un hombre.
.

.

11 noviembre, 2009

No decir nada, y sin embargo, sentirlo todo


Mejor, a veces, no decir nada, y devolverle al verbo su carácter de hombre libre, y desprenderle de sus cadenas, y dejar que las palabras vuelen despreocupadas en la brisa, y que sea el viento quien levante las hojas desde el cielo hasta la tierra, convirtiendo el invierno en una semilla.
.
Mejor, a veces, no decir nada, y desatar sílabas y perderse en los secretos ocultos entre gravedades que unen letras, y forman palabras misteriosas.
.
Mejor, a veces, no decir nada, y quitarse de manías y tildes, de modas y gramáticas, de leyes y ortografías.
.
Mejor, a veces, no decir nada, y escuchar en vez de escribir, deformarse en vez de deformar, y devenir, desnudo, al amanecer, uno con un verbo de luz y esperanza.
.
Mejor, a veces, no decir nada, para decir y serlo, todo.
.

.

07 noviembre, 2009

Tant de bo!


Ojalá estuvieras, estás, pero ojalá estuvieras, y móvil vibrara, una, dos, hasta tres veces, hasta que este despistado se diera por avisado de que mi asiento de copiloto en el micra, ya está abajo del 43, para recogerme y conducirme en volandas, en ese abrazo de silencio que nos une, por las calles de un Mataró, que calla para nosotros.
. .
Estás, pero ojalá estuvieras...¡Ojalá estuvierais todos!

02 noviembre, 2009

El toro (tercera entrega)

.
De tiempo y oro, de plata y sueño, de amarillo que tiende al negro, se visten mis recuerdos, para saltar a la plaza, y hacer de torero, frente a un toro, que me quiere, tan vivo, como muerto.
.
.