En mi estado fundamental, contemplo el mundo como un pentagrama vacío. La nada asusta e impresiona. La inspiración de la creación no siempre está de nuestro lado. Aquí, mi música y las cuatro melodías que la intuición me susurra.

14 septiembre, 2009

Tres veces se amaron.

La primera fue la grieta en la piedra, el nacimiento del manantial: unos pocos fotones quebrando el vacío, iluminando el muro.

La segunda, el símbolo. Las manos entrelazadas. Lo universal que se hace paradoja y deviene singular. La asimetría que nos desvela la simetría, la imperfección que loa la verdad. Lo impuro que se convierte en pecado, y le da sentido y principio a la vida.

La tercera, el beso. La avalancha, la presa que se derrumba. Dos que son uno para llevar río abajo el secreto de la metonimia. El todo se identifica con la parte, sin embargo, la parte, indistinguible, es eso, sólo eso, afortunadamente sólo eso, la parte.

La tercera dije, el beso. El sueño. El encuentro, el milagro. Aquí, en él, te espero.

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PD: per a l'Abril, per ser tan maco! Tot i que el seu parent llunyà m'espanti a les nits.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Tres veces se amaron, y 7 vidas tiene un gato.

Gràcies pel post.
Que no t'espantin a les nits,som inofensius...

Abril

pd. que la parte no deje de ser parte...

Josito dijo...

y creo q tenemos de que hablar mi temporal emigrante en canadá...espero alegrarme. Ciao, imberbe.

Verònica dijo...

ternura. eso me inspiras ahora mismo.
muy poètico, le cantaste al encuentro con el otro, al amor, a esas partecitas indispensables en la vida...

besitos,

Vero.

Marina dijo...

dónde anda, dr.? se lo extraña!