Llueven lunas, y se quedan las estrellas huérfanas en el firmamento para encender la noche sobre la tierra. Espejos que andan dispersos por las esquinas, reflejos que te miran, se giran y echan andar para nunca regresar; sombras que se encienden: Llueven lunas y brilla, la tierra, en sus charcos de luz y aceite.
Y la tierra se vuelve cielo, y las estrellas se ahogan en el mar, y el océano brilla, chisporroteante, repleto de luceros, peces, algas y lunas.
Ahí están todos los barcos hundidos, y la Atlántida, y todos los naufragios de cuanto estuvo vivo, hace un siglo o un año, o solamente, solamente un segundo. Ese instante muerto, pétreo, diente de coral, que me araña y abre una brecha en mi pensamiento, mientras buceo empapado de sueño y tiempo, camino de la sierra, el desierto y la orilla, que finalmente alcanzo sangrando y exhausto para ver, de nuevo, el baile y el fuego.
Llueven lunas, y la tierra se vuelve cielo, y las estrellas se ahogan en el mar, y mi corazón brilla, repleto de peces, algas, ¿luceros?, y lunas.
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3 comentarios:
Usted mismo escribe con la u (u verde):
Llueven lunas, huérfanas, nunca, llueven lunas, luz, se vuelve, lunas, hundidos, naufragios de cuanto estuvo, un segundo, muerto, buceo, sueño, exhausto, de nuevo, fuego, llueven lunas, se vuelve, ¿luceros?, y lunas.
Arrivederci... Roma.
Hasta siempre a todos.
Ana la Destroyer
Lunas llueven, mas solo hay una que nos órbita, inevitablemente nos rodea...no ve va...
saludos
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