En mi estado fundamental, contemplo el mundo como un pentagrama vacío. La nada asusta e impresiona. La inspiración de la creación no siempre está de nuestro lado. Aquí, mi música y las cuatro melodías que la intuición me susurra.

28 abril, 2008

Mi casa

Mi casa, desnuda de arte y joyas, es morada de reflexión y pensamiento, museo de recuerdos y nostalgia, océano de miradas a través de la ventana; las ideas, emigrantes de chaqueta de pana y maleta de cartón, escapan a un horizonte lejano de color sueño y fragancia eternidad. Son rayos de luz cruzando la fina frontera cristalina de la propia existencia, imperceptible pero rígida; chispas que huyen de un pasado ya escrito para iluminar un futuro consecuente que aún ha de venir.

Mi casa, de paredes blancas y rincones profundos esconde en el vacío de su apariencia austera la puerta del más allá, un paraíso de esencia seca, plena, sin respuestas, pero también sin preguntas. Mi casa no es ni principio ni fin, es posada de sabanas frías, es alto en el camino, descanso de éste alma en viaje, entre estrellas, entre árboles, entre hombres y mujeres.

Mi casa, común entre comunes, adolece del orden de la causa como todas las demás. La primera brisa del amanecer agita las cortinas de sus ventanas mientras los primeros rayos ya mueren en sus muros de piedra. Ya al mediodía, el mariscal rojo se bate en armas con la cáustica cal que cubre, éste, mi apacible hogar, rincón de recogimiento y discurrir pausado. Muerto el día, acabada la jornada sólo el silencio se oye ya en la sala, la proyección de estrellas ha de comenzar. Hoy un regreso tras varios siglos de ausencia. Un cometa luce rápido frente a mis ojos, mientras intenso desaparece envuelto en aires de misterio e intriga. Su imagen retenida en mi mente, interroga al consejo cerebral: ¿Ha llegado ya?

Al visitante le espera pan y agua, sábanas de tergal y cama de colchón de lana. Frío en invierno, calor en verano en esta casa sin lujos. Humilde y sencilla, en mi casa no hay ni habrá imágenes de oro. Sólo una pequeña cruz de madera adorna la estancia principal, símbolo de reflexión y de la eterna pregunta.

No puedo regalarte lo que no tengo, lo que tampoco quiero. Soy hombre pobre de palabras escogidas y gestos ocultos, apacible soldado jubilado, antiguo mercenario de las más injustas de las justas causas. Las cicatrices aún yacen a flor de piel, esquelas eternas de las víctimas sucumbidas al poder del avance ficticio, a las frenéticas guerras. Las viejas heridas perduran, pero las armas quedaron atrás: te ofrezco la paz de mi silencio. Aquí no busques ni la aventura ni el riesgo. He aprendido a vivir quieto, solo mi alma viaja más allá de mis paredes. Sólo mi alma se aleja, soñadora, inquieta, en buscas de los límites de la razón.

Soledad. No esperes compañía: tengo pocas visitas y de mí, de mí no debes esperar ni al mejor de los hombres, ni al más cruel de los villanos. Aquí nadie es relativo, nadie se somete al rasero de la medida. En mi casa, entre mis paredes solo vale la propia existencia. Te llamaré por tu esencia y nada más, ese será nuestro lazo.

Te ofrezco la nada. Un camino vacío. Corre, apresúrate, mi mano cálida, tendida espera con ternura, la sonrisa de tu llegada.

23 abril, 2008

Resonancia. Primeros apuntes de religión.

Adoro la palabra resonancia en sus múltiples facetes y sus diferentes significados. Simplemente, me parece un concepto fascinante. Resonancia, con intento de poesía, se diría del encuentro de dos almas, que siendo diferentes son la misma, y que así se hacen grandes, muy grandes y alcanzan la dimensión del infinito.

Resonancia, inspira tanto, que le recomiendo está palabra a cada ser que despierta en la mañana. Aplícatela al ritmo de tu sentir. Susurra en el silencio las cuatro sílabas mágicas que encierran el gran secreto de la vida. Escucha, presta atención a los pequeños detalles, detente en el latir del mundo, de una vivencia, de todas y cada una de tus experiencias, capta la frecuencia del discurrir de los hechos, y adáptate hasta coincidir. Cuando vayáis al mismo paso, cuando avancéis juntos, vuestros pasos se harán eternos, de alcance infinito.

Resonancia y interferencia constructiva, y crecerás. Cualquier otra cosa, te hará mermar, oxidarte, desgastarte paulatinamente hasta la extinción. Armonía frente al ruido. Suma frente a la resta. Unión, sólo eso. Al final y al cabo, somos el todo. Somos el verdadero Dios.

Divulgación

Hoy es Sant Jordi. Un bonito día para la cultura y un bonito día para pensar que mi sueño de ser escritor algún día se hará realidad. En este día, en el que miles de libros serán vendidos y comprados, me parece un buen día para hablar de varias iniciativas para difundir la ciencia en las que he colaborado.
La primera son los encontres amb el tercer cicle. Un ciclo de charlas organizadas e impartidas por estudiantes de doctorado, y dirigidas a promocionar la investigación entre los estudiantes de la carrera de física.


La segunda son los ciclos Física per a Joves i Biofísica per a Joves que vaig a ajudar a organitzar a l'IES Miquel de Biada de Mataró. Dos cicles pensats per fer arribar la ciència als joves estudiants de Batxillerat.










La tercera és el programa de ràdio "El Calaix Arquímedes", del qual ja no sóc membre, però del qual en sóc un dels pares fundadors i en el que vaig participar un any sencer.

18 abril, 2008

Vacío de todo

Un día, vacío de todo, me uniré a las estrellas. Sin duda no lo habré aprendido todo, pero si todo habrá huido de mí. Seré vacío relleno de nada. Seré la sombra incomprendida sobre la que se despereza el universo. Un día, dejaré que el tiempo y el espacio se deshagan en mi paladar, como un caramelo dulce, con sabor de recuerdos y melancólica textura de adiós.

Un día, los diccionarios empedrarán mi camino de despedida a lo viejo, a lo nuevo, a lo que quiero, a las incoherencias que detesto, también a las que he descrito aquí. No más definiciones, no más estructuras, no más leyes ni más convenios. Sólo desierto, carente de todo, salvo de mis propios pensamientos.

Un día, vacío de todo, traspasaré el horizonte que ilumina la última estrella, y no habrá botella que le de forma a mi alma, ni escuela que me asista en definir mi libertad. Un día, mi apariencia estallará liberando la esencia que esconde en su interior. Hablo de morir para vivirme. No hablo de la vida eterna. Hablo, del infinito que todo lo contiene.


Foto: Allison Torneros
http://www.paperboogie.com/main.html

Futbol Sala. ¿Más?

Ayer me quedé doblado aganchándome hasta en tres ocasiones diferentes para recoger tres tornillos del suelo. De nuevo, y tras un respiro de más o menos un año, una fuerte lumbalgia se ha cebado conmigo. Estoy en casa, cuando debería estar en el despacho finiquitando el tema del borrador de un artículo y ordenando las ideas que dejó Mitio en su visita a Barcelona. Me da la rabia, la verdad. Tendré que irme pronto a la cama, con la esterilla eléctrica y nos apuntes que leí el miércoles (en una mala postura...) y que explican como resolver numéricamente la ecuación radial de Schrödinger y de Dirac. Antes de eso, aprovecho colgar dos fotografías de mi etapa como futbolísta. La primera de uno de los momentos más felices que gané en Dosrius. Fue la culminación de un largo proceso de aprendizaje, que luego se vio truncado por problemas personales. La segunda, de donde me ayudaron a resucitar de mis cenizas. Montseny, un grupo de amigos al cual estoy muy agracedido. Dosrius, Montseny y Mataró. Tres equipos, cada uno diferentes. Tres espacios, donde he aprendido multiples lecciones de la vida. Ahora una pregunta: ¿Es el momento del adiós?

17 abril, 2008

Alec pinta un nuevo mundo


Alec, con jersey a rayas, traslada al papel sus pensamientos, creando con colores un nuevo mundo de fantasía. Sólo las mentes inocentes despiertan de su letargo a los microuniversos escondidos en los rincones de la realidad, sólo ellas descubrirán la ventana al nuevo paradigma.

Alec, pinta con ilusión el nuevo mundo.

16 abril, 2008

Cuando una palabra muere

Sucede que el hombre, el ser humano tiene un miedo terrible al silencio. El silencio huele como la nada, y su perfume de matices de ausencia y vacío asusta al más valeroso de los hombres.

Sucede que el miedo nos somete al tiempo, y su a dictamen progresivo nos sometemos con reparos pero sin oposición. Sucede que vivir nos caracteriza, sucede que el miedo nos hace hombres. Miedo y tiempo se funden, y en ese transcurrir acoplado, el miedo que sentimos, que necesitamos, que nos traza el camino por el que discurrimos, nos avergüenza.

Sucede que ese bochorno nos hace sentir culpables, y nos corroe las entrañas, obligándonos casi sin pensarlo a llenar el silencio con palabras. Sucede que el miedo acelera el pulso, y desconcierta el ritmo. Sucede que bajo los efectos del miedo, nos tambaleamos y hablamos con dificultad, tartamudeamos, balbuceamos palabras que no hemos reflexionado, que no son nuestras, que pintan pero no dibujan, palabras sin contorno, palabras que vienen al caso de la apariencia, pero no al de la esencia real que se esconde detrás de todas las cosas.

Sucede, sucede una y otra vez que nuestra manera de sobrevivir ahoga las palabras, las asfixia y las condena a la más cruel de las muertes. Poco a poco, conversación tras conversación, discurso tras discurso su esencia, su significado mueren, caen en el olvido profundo de una definición casi perdida, casi muerta.

Sucede que tanto se habló de sueños y esperanza, siempre baldíamente, siempre en falso, que ya murieron, que ya no sé lo que son. Sucede eso y mucho más, porque afortunadamente no sólo olvidé su existencia, sino el propio vocablo que les daba forma. Olvidé pues el mismo hecho de su muerte. Abrí la puerta a su resurrección.

15 abril, 2008

Manual del buen portero II


Los comentarios de Miguelo me hicieron ver que mi modelo era demasiado simplificado. El proceso que describí ayer debe ser completado mediante un sistema de feedback o retroalimentación. Ayer, el modelo carecía de evolución en el tiempo. Todo era estados finales o iniciales, asociados a un instante de tiempo, y no a un intérvalo. Creo que la mejor manera de solucionar este defecto es añadiendo el feedback al modelo. La decisión a tomar no es única, sino que el sujeto, el portero a medida que se actualizan sus percepciones, actualiza su respuesta. Así, por ejemplo, se puede entender como varía la posición bajo palos del portero a lo largo de un ataque del equipo contrario. Se trata pues de un proceso diferencial, que obtiene una respuesta diferencial para cada instante, siendo esta respuesta instántanea la que propongo que sea de reflejos, o sea, como la describí ayer. El análisis completo de la situación, su integral, se corresponde al proceso de reflexión que en algún momento mencioné ayer y que debe producirse en los entrenamientos.

13 abril, 2008

Manual del buen portero

Para mi la clave para ser un buen portero es la paciencia. Me explico mediante un ejemplo. Cuando te encara un contrario, no hay que esperar que llegue hasta ti, no hay que pensar que va a hacer, no hay que escoger una u otra acción. La decisión a tomar debe ser un reflejo y no algo premeditado. ¿Por qué? Tomar de forma consciente una decisión la retrasa en el tiempo, y en una situación crítica de gol, tan sólo unas centésimas resultan clave.

Insisto reacción, no acción. Ahora bien, para que esto funcione se necesita un background imprescindible que no puede ser ignorado. Primero, en el instante de juego, necesitamos concentración absoluta para captar cada detalle del movimiento del jugador contrario. Todos esos detalles son captados y analizados por nuestro cerebro, utilizados en el cálculo de movimientos y de trayectorias. Por eso, sin la percepción de esos detalles, nuestro cerebro no puede elegir la respuesta adecuada, y el reflejo resultante no es el adecuado. Segundo, el entrenamiento. Los reflejos ante una determinada situación deben ser entrenados. Si hemos vivido una situación y la hemos almacenado como respuesta positiva y acertada a un determinado estímulo, cuando nuestro cerebro reciba ese estímulo en un partido, reaccionará de la misma manera. Eso sí, insisto, debe ser un reflejo, y no una decisión consciente, porque en mi opinión el matiz entre ambos es fundamental.

En definitiva, creo que para ser un gran portero hay que tener una gran capacidad de concentración, de dejar la mente en blanco para centrarse en los detalles del juego, en los matices y en el movimiento más mínimo de los jugadores. Pero también hay que tener capacidad de reflexión y de análisis, para practicar en los entrenamientos el ensayo y error, e interiorizar los movimientos y la colocación.

Faltaría creo ahora dar las claves de la concentración, pero dado que soy un pésimo ejemplo y me manera de entender la manera de entrar correctamente en un partido tiene mucho de filosófica y literaria me voy a abstener. Aún así dejo una sentencia mínima. Hay una gran diferencia entre saber y pensar. En un partido hay que saber cosas y no pensar cosas. No se piensa si se va a parar o no tal pelota u otra, se sabe lo que se tiene que hacer y se captan los detalles. Como he dicho, al principio, la clave del buen portero es la paciencia.

Hoy: fútbol sala

Hoy tengo ganas de hablar de fútbol sala. Ayer estuve en mi pabellón mágico, el Pabelló Nou de Santa Coloma, donde he conseguido mi único título y donde siempre he tenido actuaciones muy acertadas. Sin embargo, en el partido de anoche cometí varios errores y contribuí de forma notoria a la derrota de mi equipo, lo que para mí fue una gran desilusión por el apego que le tengo a esa pista.

Le he dado muchas vueltas al asunto y en primer lugar tengo que disculparme ante mis compañeros por mis errores. Sin que sirva de excusa, quiero decirles que el último mes ha sido muy duro desde el punto de vista laboral. Es una característica común a todos los que nos doctoramos en física, y en general a todos los que pelean por el grado de doctor, que de vez en cuando nos entren crisis existenciales por lo exigente de nuestro trabajo y lo inseguro de nuestra situación. Por eso, de nuevo le pido disculpas a mis compañeros.

En mi cadena de pensamientos, debo reconocer que tras los desaciertos de ayer, pensé que quizás lo más correcto era colgar las botas y dedicarse por completo a la tesis. Hoy sin embargo, lo veo de otra manera.

Siempre he considero la práctica deportivo como algo más que una vía de escape. Siempre la he considerado como una magnífica manera de formación personal. Por eso, de lo que aprendido este día y medio de reflexión, o más bien recordado, lo dejo aquí por si alguien le encuentra alguna utilidad para su vida.

Antes una breve introducción. A mí me enseñó a jugar el más listo de los porteros: Iu Claus. Para aquellos que no tengáis la suerte de conocerlo es un ex de industrias, de la época de jugador de Jesús Lozano, Duda y otros. De él aprendí todo lo que se: la técnica, la colocación, la estrategia, etc. Él con paciencia y tranquilidad me enseñó pues cuanto sé.

Espero que os guste.

11 abril, 2008

Imaginar antes que vivir

Imaginar antes que vivir, dirgir más que actuar, describir antes que sentir: así soy yo, una esencia atrincherada en sus propios pensamientos, perdida en su propio mundo. Distante, lejana, como una estrella que con su luz hace sonreir, pero que se apaga con el tiempo, que paulatinamente, se consume en su propia existencia. Cuanto más ilumina, más muere.♦

Al flamenco le canto...

Al flamenco le canto con el alma en vilo, mientras de memoria recorro los caminos del olvido, que hoy, cuanto he aprendido es desmemoria. Mi vida no es sino desierto ausente, vacío de toda realidad.

Si tú me quieres, y yo lo sé, ahora yo lo olvidé. El miedo, traicionero compañero, me raptó mientras dormía ligero, y de mi ha hecho vacío y duda. Y ahora, con dolor mientras te huelo y siento; y percibo el perfume de tu ternura, mi músculo sufre quieto, inmóvil, rígido. El abrazo imposible, el sueño reprimido quiebran mi resistencia. Soy estatua fría, que no se agrieta de dentro hacia fuera, sino aún peor, de lo que más quiero, a lo que más temo, de las nubes al alma. En lo más hondo de mi ser, naufrago en un mar de dudas y me ahogo en agua turbulenta y confusa. Tengo frío, mi corazón se detiene, y cada latido de menos mi temperatura baja peldaño más; y mi ser cae, cada vez más tieso, un metro más en las profundidades de éste océano infernal.

Al flamenco le canto con el alma en un hilo, para que acuda con pies ligeros en mi auxilio. Tengo frío y necesito de la música para entrar en calor. Ansío un ritmo alegre del que se contagie mi respirar, que resuene en los recovecos profundos de mi ser. Y en cada bocanada de aire haga despertar con sencillez sonora las sonrisas de niño que tejen mi alma.

Al flamenco le canto, al flamenco me confieso y le digo, honesto, rendido: sueño contigo.

Porque el flamenco es ritmo esquivo: cuando el dolor, toro enfurecido, embiste mi alma, le hago bailar por bulerías, y con sonrisa de duende, le canto con picardía una copla ligera, para que sepa, que sueño flamenco.

Y si el tiempo, es paso tras paso, y más no quiero caminar, bajo la luna agito mis brazos, y al ritmo de la noche, le canto un tanguillo y le repito, con desprecio: yo domino el tiempo, yo domino el ritmo, yo sueño flamenco.

Y cuando el sol pica en mi piel gitana al mediodía, con sencilla alegría, me echo a cantar y bailar. Y así, entre palmas y guitarras, proclamo con pícara sonrisa: yo sueño flamenco.

Río, canto y bailo, que cada instante tiene un palo ‘pa’ torear tiempo y dolor, y hacer del amanecer, fiesta nueva.

10 abril, 2008

Construyendo con palabras

Lo bonito de las palabras, lo maravilloso del lenguaje es la libertad que aporta para crear o al menos intentarlo. Leí una vez un artículo de manualidades que bien podría traducirse y adaptarse como sigue. Las instrucciones del mismo, adecuadamente modificadas dicen así. Tómense una palabra de fuerte arraigo, una palabra con carácter y energía, como puede ser por ejemplo, corazón. Escójanse a continuación una serie de palabras de bella composición: luz, verdad, complicidad, mirada, caricia, cariño, gesto, ternura, sensual... y cualesquiera otra que se quiera añadir. Encontradas las palabras de la serie, es necesario buscar en este punto palabras de tipo unión como pueden ser amor y amistad.

Una vez que se tienen todas la palabras encontradas ya podemos empezar el proceso de confección. Se toman en primer lugar las palabras de la serie que con una buena aguja, se puede utilizar por ejemplo una de ilusión y buen humor, se van cosiendo las unas con las otras de forma que se vayan confeccionando una pieza de una superficie pequeña (sólo en apariencia que no en profundidad). Como hilo deben emplearse, como el lector avanzado habrá intuido, las palabras de unión anteriormente escogidas. Llegados a este punto, deberíamos disponer ya de unos cuantas piezas de palabras cosidas, que a partir de ahora llamaremos pétalos. Y esto es así porque efectivamente, lo que estamos construyendo es una flor. Nótese pues, que para que un flor luzca en todo su esplendor se necesita unos colores vivos y alegres. Esto sólo se puede conseguir si en el proceso de confección uno pone todo su empeño, ilusión y alegría.

Hechas las piezas de colores intensos, se procede a unir los pétalos con la palabra de arraigo, en este caso, corazón. Este es sin duda el paso más difícil: unirlo todo al corazón de forma sólida y hermosa. Ahora bien, si bien es el más complicado, es también el más gratificante si el resultado es el esperado, que no es otro que una bella flor, hecha de palabras, de buenos sentimientos, de aquello que en ella se quiso depositar. Cierto es que no es una flor real, pero sí que cuando se cierran los ojos, en ese mundo llamado imaginación toma los colores de la flor más maravillosa y hermosa que nadie pueda imaginar.

¡Ah! ¡Casi lo olvidaba! se necesita un tallo. Para elaborar el tallo se pueden elegir palabras cualquiera, pero sin duda, aconsejamos siempre las mismas: puente y camino. Camino para conocer en todo momento y no perder nunca de vista la senda que lleva al corazón; y puente para ser siempre capaz de salvar obstáculos y distancias, y nunca perder de vista ni la flor, ni su corazón.

Y nada más. Cuan bella haya sido imaginada, tan bella será. Contra más hermosas las palabras y los sentimientos, cuan más profundas y honestas las intenciones, contra más cariño e ilusión, más bella la flor será. Esa es la magia de las palabras.

09 abril, 2008

Horizonte

He adentrado mis pasos en una senda entre caminos olvidados, recordando que de lo viejo nace lo nuevo, y que del orden de los recuerdos surge la mirada por encima del horizonte...

El horizonte, en ocasiones quema, arde en la garganta con el amargo sabor de la impaciencia: siempre tan cerca, siempre tan lejos. Así es la calma llana de la comprensión, así es el universo del saber liso y simple, evidente a la par que profundo, transparente y al mismo tiempo, misterioso. Un ente inmóvil ante el rugir del reloj y el estrés del porvenir. Ajeno a toda clase de prisas, el horizonte sólo conoce de pasos templados, para entregarle a sus fieles el divino e inesperado don de la luz, del instante y de la magia infantil de una sonrisa.

Allén del horizonte sólo se atisba cuando la mirada se aleja de los ojos despreocupada, perdiendo de rastro el camino. Observar más allá no se busca, no se pretende, es un regalo a quienes caminan dejándose llevar por la bondad del viento que agita las briznas de hierba, ensimismado en el sonido del bosque, embriagado por una buena conversación entre amigos, hermanos; y sutilmente drogado por la armonía del círculo: donde empieza tu mano acaba la mía, fusión de dos almas, unión de dos mundos, tus pasos junto a los míos.

A esos despistados del marketing, a esos ingenuos caminantes, les detiene el dios de la ilusión inesperada en el fino umbral del horizonte para abrirles la puerta, iluminarles el camino y decirles, tierna, cariñosamente: ¡adelante!

Ir más allá del horizonte, cruzarlo no es sino alojarse en un paraíso perdido, navegar entre islotes repletos de vegetación salvaje, de aventuras, de tesoros y de piratas: ser un truhán del microuniverso, robándole al mismo vacío, a la todopoderosa nada su condición, su esencia, dejando ir sentimientos, pensamientos y reflexiones. Tú y yo, y unas pocas miradas pícaras, cómplices en silencio, cuanto antes era ausencia, es ahora presencia. Estás, y mi sonrisa te recorre de los pies a la cabeza, cosquilleando tu alma, susurrándote la alegría del descubrimiento, la paz de la comprensión.

06 abril, 2008

Tú, silbido en el viento, clamas susurrándome al oído un cambio de rumbo, un adiós a lo viejo, y un tierno saludo de bienvenida a lo nuevo: He cambiado. Atrás quedaron pensamientos haraposos de capa caída, atrás muy atrás la deriva de una paranoia de química perversa, de poción negra y mentira en el corazón. Aquí, y sólo aquí, porque el presente es todo camino, las ganas de un mundo mejor, la perspectiva suave de la esperanza, tersa y joven.

Tú, alma compañera, padre protector, me exiges paciencia con un leve movimiento de tu mano, que alzada y superpuesta a una mirada protectora me sugieren un apacible: “Espera”. Los días de cambio no son futuro que se haya de buscar, no es un tesoro que requiera de viajes interminables y una presa que se haya de cazar. El cambio no es un disfraz, ni una frase teatral ante la audiencia, el cambio es una sentencia, es una afirmación tajante y seca, contrapuesta a un mañana diferente, porque el verdadero cambio sólo sabe de la progresiva sustitución de lo viejo por lo nuevo, porque el verdadero árbol se planta con suma paciencia, y se riega y mima hasta que sus raíces arraigan con fuerza en la tierra y su tronco adquiere dimensiones de nuevo paradigma.

Tú, padre y amigo, obvias toda soledad para ayudarme a arrinconar en la mismísima esquina de la nada, cuantos contrapesos me hacían virar hacia los tenebrosos mares de la desesperación. Tú, padre y amigo, bailas jocoso compartiendo el gesto alegre de tu hijo, al son de la guitarra flamenca que nos define: navegamos juntos en la sonrisa, por los mares infinitos de la más tierna infancia. ¡Ay, padre! Somos niños bailando en medio de la nada, somos piratas bajo la bandera de la ingenuidad, sin meta ni camino, con un único fin surcar por siempre los mares cantando: “Todos a soñar”.

¿Porno?

Debo reconocer que me he acobardado, y no voy a poner una foto tan explícita como quería. Creo que simplemente no es necesaria para rematar el contenido del post. Les dejo la foto de una "tía buena" (según los canones actuales), que en breve protagonizará una bonita "historia de amor"... Entiendan los puntos suspensivos, como una combinación lineal entre dos verdades: no distribuyo porno y hay cosas que es mejor imaginarlas que leerlas.

La doble moral que supone el consumo de porno por un gran número de ciudadanos siempre me ha llamado la atención. Es un tabú interesante del cual me gustaría hablar hoy.
Ayer estuve en un charla sobre las diferencias entre la izquierda y la derecha. La charla, a pesar de contener algunas incorrecciones, y algunos aspectos que no comparto, debo reconocer que puso luz en alguna de mis reflexiones, y abrió nuevas vías de pensamiento. Durante el transcurso de la misma, apareció la siguiente anécdota: "En algunos estados de los EE.UU. el sexo anal puede llegar a ser penado con la cárcel".

Sin duda, hay muchos puntos a discutir de lo abordado en la charla y este no és sino una mera curiosidad. Sin embargo, tal y como dije justo al principio, merece un post.
Primero, porque da cuenta de hasta donde llegan el control y la perversión de los neocons. No es simplemente que vivan de espaldas al mundo real, sino que además lo manipulan de forma exagerada para que encaje con su visión, lo retuercen y lo retuercen, hasta que un cuadrado acaba entrando por un triángulo. Pero sobretodo, por las consecuencias de su retorcimiento y deformación de lo natural. Su objetivo por hacer encajar el mundo real con sus espectativas, divide el universo en dos planos, dos componentes. Un primer plano, donde todo es como ellos quieren, y un segundo plano, donde se acumulan las diferencias entre lo verdaderamente real y el mundo idílico que proponen. Matemáticamente, lo podríamos escribir como sigue. Supongamos que z es igual a x, pero si yo quiero a toda costa que z valga y, siempre puedo escribir:

z = y + (x-y)

Este truco, que en matemáticas resulta muy útil, en la vida real resulta muy nocivo, porque simple y llanamente, el término "(x-y)" se oculta, se almacena el la marginalidad, en la ilegalidad y se esconde debajo de la alfombra.

Así nace el porno, la prostitución, y otras fenomenos marginales, como la consecuencia de la desnaturalización de ciertos instintos y su encajonamiento en estructura falsa que no responde a la realidad del hombre. Así es como aparecen cientos de mujeres explotadas sexualmente, así como la iglesia norteamericana se ha visto obligada a pagar cientos indemnizaciones multimillonarias por los abusos de sus sacerdotes, así es como el pecado y la culpa excitan, a la par que destrozan el significado real de las palabras. Así es como Pedro Jota se pone a cuatro patas, obviando sus condiciones morales, y Duran se esconde de su mujer en su despacho, así es como los homosexuales son represaliados en medio mundo.

Así, así es como nos separamos de lo que realmento somos, y nos perdemos en una estructura rígida que no casa con la verdad. Así nace nuestro sentimiento de soledad y nuestra confusión moral. Así es como nos arrebataron de nuestro hogar.

03 abril, 2008

El primer LED

Hoy en la comida, he estado charlando con Mitio Inokuti, un japonés de 74 años, físico de profesión y toda una eminencia de la física de radiaciones (escribó un trabajo que ya ha sido citado más de 1500 veces, lo que en ciencia es una barbaridad).

Mitio llegó el lunes, y desde entonces discutimos los detalles de una posible colaboración. Charlar con él estos días ha sido una oportunidad increible. Primero, sus conocimientos sobre física son muy amplios, y es muy agradable con el discutir detalles de los cálculos que llevo haciendo los últimos años desde otra perspectiva diferente. En segundo lugar, porque ha conocido a algunos personajes muy importantes: Chandrasekhar, Fano, Sakurai, y sobretodo dos muy, muy grandes: Schwinger y Feynman (esta frase me recuerda a la típica presentación de una folklórica, aunque no tenga nada que ver). Y de ellos, nos ha contado anécdotas y batallitas. Finalmente, porque Mitio, a pesar de su edad, desprende ilusión a raudales, una ilusión tan contagiosa que charlando con él, la pasión por la física vuelve a hervir en la sangre.

La sensación de intriga, y la admiración por lo maravilloso de una buena respuesta, son dos sentimientos que todo el mundo debería experimentar algún día.

Mucho ruido y pocas nueces, porque lo más importante de este post, son las dos líneas previas. Lo que menos he explicado, es para mí lo importante de este artículo, ahora bien, creo que es un camino que cada uno anda su manera, por eso, yo sólo me limité a susurrar el primer paso.

En la despedida, el contenido de la charla de la comida de hoy: "Shuji_Nakamura" y el camino que abrió para fabricar LEDs de color azul y más brillantes, bueno para eso, y para que unos pocos sueñen con llevar la luz a todas partes. La idea es sencilla, aprovechar los LEDS de nueva generación para generar luz barata y que el mundo subdesarrollado pueda acceder a ella, y con ella a la cultura, y con la cultura a la...¿revolución?

Escrivid, como en otras tantas cosas, vosotros el final. Creédme, sois algo más que simples ciudadanos.

02 abril, 2008

Toca hablar de ciencia


Aquí está, después de tanto tiempo, de tanto esfuerzo y sacrificio. Aquí está...
(mi primer artículo científico, publicado en la revista Physical Review A)