Tú me haces bien, y gracias a ti, existo, soy. Sin ti estoy incompleto, inacabado. Sin ti, simplemente soy una simple estatua en un museo de turistas de paso rápido y pensamiento ligero. Tú moldeas mi alma, me regalas la humanidad y le das sentido a mis pasos.
A ti a quien llamo hermano y hermana, a ti que te llamo amigo y amiga, a vosotros que os llamo soles en la mañana, a ti que eres el viento que agita mis alas, a ti madre, porque tu alma y la mía son una, a vosotros os debo mi propio yo. Soy vuestra obra, soy en el espejo en el que deben mirarse vuestras almas.
Ser es hacer. Hago, hago por amarte y comprenderte. Hago por quererte si cabe más de lo que lo hago. Hago, intento hacer, porque ser es hacer. Y yo sin duda, quiero ser, quiero ser quien una su mirada con la tuya, quiero ser quien se funda contigo en un abrazo, quiero ser las piedras que dan forma a tu camino, el cayado que sustenta tus pasos y el agua que sacia tu sed. Soy y quiero seguir siendo, y sin duda, sin ti, no soy nada.

2 comentarios:
Yo hubiera comenzado con una sóla frase:
SOY FELIZ.
En la simpleza, está todo.
Besos,
Ana la destroyer
Poesía devota esparcida, un placer, hermano.
Saludos.
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